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<title>Feminismo Radical: Historias</title>
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<description>Este es un blog  feminista dedicado a la supremac&#237;a femenina, la dominaci&#243;n de</description>
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 <title>Una nueva chica en la oficina</title>
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 <![CDATA[
<p><strong>Una nueva chica en la oficina<br /></strong>Por ImP&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p>
<p><strong>Traducci&#243;n libre por Henry Stevens (Rol Rever)<br /><font color="#ffff66">El Jefe y la Secretaria: un gerente de oficina obtiene un trago de su propia medicina y m&#225;s a&#250;n</font>.</strong></p>
<p><br /><strong>Ryan era un mand&#243;n y arrogante ejecutivo de empresa de 31 a&#241;os, de cabellos rubios, que <br />se cre&#237;a muy buen mozo. &#201;l dirig&#237;a un peque&#241;o departamento perteneciente a una gran <br />compa&#241;&#237;a. Esa secci&#243;n estaba integrada s&#243;lo por mujeres, todas las cuales eran <br />seleccionadas por Ryan de acuerdo a su apariencia y belleza. &#201;l, como su jefe, les dejaba <br />bien claro a todas que sus puestos depend&#237;an de que lo satisfacieran en todo lo que &#233;l <br />quisiera. Le gustaba humillar a las chicas y frecuentemente obligaba a alguna de ellas a <br />quedarse despu&#233;s de la hora de salida para terminar cualquier tarea pero entonces sol&#237;a <br />encontrar alguna raz&#243;n para criticar su trabajo. A continuaci&#243;n le ofrec&#237;a a ella la opci&#243;n de <br />escoger entre ser castigada o ser despedida del empleo. El castigo del joven ejecutivo <br />consist&#237;a en ser desnudada, golpeada y culeada (follada) y Ryan ten&#237;a una especial <br />debilidad por el sexo anal. Las chicas estaban aterrorizadas por &#233;l pero ninguna se atrev&#237;a a <br />denunciarlo porque &#233;l era muy exitoso en su trabajo y muy apreciado por la Compa&#241;&#237;a.</strong></p>
<p><strong>Denise, una negra bella y alta, fuerte y atl&#233;tica, fue reclutada un d&#237;a por el departamento de <br />Ryan. Pronto fue advertida por las otras chicas de lo que le esperaba, pero ella no se <br />amilan&#243; lo m&#225;s m&#237;nimo y decidi&#243; darle una lecci&#243;n a su jefe, Ryan. Nunca ser&#237;a abusada <br />por nadie, menos por un hombre. Ella hab&#237;a crecido en un medio donde se sobrevive <br />luchando, haci&#233;ndose respetar, jam&#225;s cediendo ante los otros. Despu&#233;s ella encontrar&#237;a su <br />camino fuera de los tugurios (ghettos), enfrentando la discriminaci&#243;n racial en muchas <br />partes. No estaba dispuesta a ser el juguetico de nadie. Un d&#237;a, cuando el jefe le dijo que se <br />quedara despu&#233;s de las 5 pm, ella ya sab&#237;a para qu&#233; la quer&#237;a y se prepar&#243; para vengar a sus <br />compa&#241;eras de trabajo.</strong></p>
<p><strong>Ryan le hab&#237;a estado echando ojo toda la tarde. A &#233;l le encantaba la manera como ella se <br />vest&#237;a; un traje muy corto que le permit&#237;a exponer sus torneadas y musculosas piernas y <br />zapatillas abiertas de tac&#243;n fino que dejaban ver sus hermosos pies tocados por un exquisito <br />pedicure, con las u&#241;as delicadamente pintadas de rojo intenso. Y parec&#237;a que sus redondos <br />y turgentes senos no requer&#237;an sost&#233;n alguno. "Oh, s&#237;, &#233;l iba a goz&#225;rsela posey&#233;ndola". O al <br />menos eso cre&#237;a &#233;l.</strong></p>
<p><strong>Ya era tarde cuando el jefe llam&#243; a la secretaria Denise a su oficina y empez&#243; a criticarla y <br />rega&#241;arla. Para su sorpresa ella no se mostraba cohibida ni asustada como les suced&#237;a a las <br />otras chicas. Simplemente permanec&#237;a de pi&#233; mir&#225;ndolo fijamente a los ojos. Apenas &#233;l <br />concluy&#243; su perorata ella le espet&#243; directamente lo que iba a hacerle.</strong></p>
<p><strong>"Muy bien, imb&#233;cil, ahora voy a azotarte. Tus d&#237;as de abusar y violar a las chicas han <br />terminado. Ahora vas a saber lo que se siente.".</strong></p>
<p><strong>El jefe se qued&#243; pasmado, at&#243;nito, ninguna de las ni&#241;as le hab&#237;a contestado jam&#225;s de esa <br />manera, ni siquiera algo que se pareciera a tal insolencia. Se acerc&#243; a ella enfurecido y le <br />solt&#243; un bofet&#243;n pero Denise, con la rapidez del rayo, atrap&#243; su brazo agarr&#225;ndolo por la <br />mu&#241;eca. El forceje&#243; tratando de imponer su fuerza masculina pero ella lo ten&#237;a firmemente <br />sujeto con la mano derecha y poco a poco, con una sonrisa ir&#243;nica en los labios y sin dejar <br />de mirarlo directo a los ojos, fue doblando su brazo hacia fuera haciendo evidente que ella <br />era m&#225;s fuerte que &#233;l que la miraba aterrorizado. El jefe debi&#243; arrodillarse ante la secretaria <br />para evitar que le partiera el brazo.&nbsp; La chica lo solt&#243; y &#233;l se levant&#243; enseguida, <br />retrocediendo mientras se sobaba el brazo adolorido.</strong></p>
<p><strong>Ella se sac&#243; las zapatillas y luego dando un giro perfecto asest&#243; una potente patada en la <br />mand&#237;bula de Ryan, envi&#225;ndolo con violencia contra su propio escritorio. El jefe qued&#243; <br />mareado por el impacto, sus ojos estaban vidriosos. Antes de que pudiera recobrarse la <br />secretaria le aplic&#243; a su jefe una nueva patada con el otro pi&#233; en la boca del est&#243;mago, <br />haci&#233;ndolo doblarse y chillar de dolor mientras sus pulmones luchaban por recuperar el <br />aliento. </strong></p>
<p><strong>La bella secretaria de color se alist&#243; para rematarlo. El jefe trat&#243; de ponerse en pi&#233; pero <br />antes de lograrlo la hermosa y poderosa morena lo caz&#243; con otra patada en las costillas que <br />lo mand&#243; al suelo otra vez. Con toda calma la secretaria camin&#243; alrededor de su jefe que <br />lloraba a l&#225;grima viva, tendido en el piso, encogido de dolor. &#201;l trat&#243; de arrastrarse en <br />cuatro patas, huyendo de su fiera secretaria, pero ella lo alcanz&#243; facilmente y le propin&#243; una <br />patada en el trasero digna de un futbolista estrella y luego otra patada en las bolas.</strong></p>
<p><strong>El jefe qued&#243; tirado en el piso agarr&#225;ndose los test&#237;culos, sus pensamientos eran confusos, <br />no cab&#237;a en su cabeza que era lo que estaba sucediendo. La fornida secretaria lo tom&#243; por <br />las mu&#241;ecas y lo arrastr&#243; sin que &#233;l pudiera evitarlo, su fortaleza de macho era impotente <br />ante la fuerza de la hembra negra. Denise lo solt&#243; y le puso entonces el pi&#233; en los genitales, <br />oprimiendo sin compasi&#243;n. &#201;l grit&#243; hist&#233;rico y trat&#243; de cerrar las piernas pero era in&#250;til. La <br />secretaria aplast&#243; con gran fuerza los test&#237;culos de su jefe, parec&#237;a que fuera a destriparlos. <br />Ryan no pudo aguantar m&#225;s y se desmay&#243;.</strong></p>
<p><strong>Al rato el jefe despert&#243; y se encontr&#243; con la cabeza prisionera entre los duros muslos de <br />&#233;bano de su secretaria. Esas piernas musculosas, definidas y potentes que tanto lo hab&#237;an <br />excitado ahora ser&#237;an su perdici&#243;n. Ella jugaba con &#233;l como el gato con el rat&#243;n. Denise <br />apretaba la cabeza de Ryan, sofoc&#225;ndolo, indiferente a la d&#233;bil resistencia que &#233;l opon&#237;a. <br />Cuando ve&#237;a que ya estaba al borde del desmayo, aflojaba la tenaza y le daba un breve <br />respiro, pero al cabo de un instante iniciaba un nuevo y asfixiante apret&#243;n. As&#237; lo tuvo un <br />tiempo, que para &#233;l parecieron horas, como una anaconda o una boa constrictor con su d&#233;bil <br />presa. La resistencia del jefe era cada vez menor hasta que practicamente qued&#243; inm&#243;vil, <br />inerme ante el poder de ella. Denise empuj&#243; a Ryan, qui&#233;n qued&#243; tirado bocarriba. <br />Entonces la bella e imponente secretaria se sent&#243; a horcajadas sobre el pecho del jefe, <br />oprimiendo sus brazos con las rodillas, de tal modo que el joven rubio qued&#243; totalmente <br />indefenso y dominado por la chica morena. Denise le propin&#243; una seguidilla de pu&#241;os en la <br />cara desprotegida y llorosa de su jefe. Luego lo cachete&#243; a su antojo mientras &#233;l lloraba, y <br />ped&#237;a perd&#243;n y clemencia. A veces ella giraba su esbelto y atl&#233;tico torso y lo golpeaba <br />tambi&#233;n el est&#243;mago, sac&#225;ndole el aire. Lo &#250;nico que el jefe pod&#237;a hacer era llorar e <br />implorar piedad a su secretaria. </strong></p>
<p><strong>"Por favor, Denise, no me pegues m&#225;s, por favor" &#150;lloriqueaba Ryan- "me rindo, har&#233; lo <br />que tu quieras pero por el amor de dios no me pegues m&#225;s"&nbsp; -gem&#237;a implorante y derrotado <br />el joven ejecutivo trag&#225;ndose su orgullo masculino-.</strong></p>
<p><strong>A la larga Denise dej&#243; de golpearlo, pero s&#243;lo cuando ella quiso y no porque creyera que su <br />jefecito ya hab&#237;a recibido lo suficiente, por el contrario su castigo apenas empezaba.</strong></p>
<p><strong>La musculosa chica se hizo a un lado del macho vencido y empez&#243; a desnudarlo.&nbsp; Primero <br />le quit&#243; el cintur&#243;n, le baj&#243; el zipper y metiendo las manos en su pantal&#243;n lo agarr&#243; por los <br />huevos.<br />&nbsp;<br />"Bien, ahora qu&#237;tate lentamente la corbata y la camisa; y recuerda por d&#243;nde te tengo <br />cogido". Su orden fue fr&#237;a y cortante como una navaja. Ryan se sent&#237;a completamente <br />aterrorizado por esta chica tan bonita como implacable. Sus manos temblaban <br />incontrolablemente y a duras penas pod&#237;a desabotonarse la camisa.</strong></p>
<p><strong>"&#191;Qu&#233;...&nbsp; qu&#233; vas a hacer conmigo? -pregunt&#243; entre sollozos el pat&#233;tico jefe a su secretaria <br />dominante.</strong></p>
<p><strong>Denise se puso de pi&#233; y lo mir&#243; desde lo alto. Ryan mir&#243; hacia arriba con temor y <br />reverencia. &#161;Ella se ve&#237;a enorme, gigantesca, y m&#225;s linda que nunca! </strong></p>
<p><strong>El hombre estall&#243; en p&#225;nico, estaba m&#225;s aterrorizado que lo que jam&#225;s hab&#237;a estado en su <br />vida. &#201;l sab&#237;a que iba a pagar por su maltrato y abusos a las otras chicas de la oficina. Lo <br />sab&#237;a incluso sin que Denise se lo dijera.</strong></p>
<p><strong>"Coloca tus brazos a tu lado, sobre el piso"&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&#201;l obedeci&#243; presuroso la orden de ella.</strong></p>
<p><strong>La linda secretaria se dedic&#243; entonces a pisar y patear los brazos de su jefecillo hasta <br />dej&#225;rselos in&#250;tiles sin importarle que &#233;l chillara y llorara a moco tendido.</strong></p>
<p><strong>"&#161;Qu&#233; pat&#233;tico debilucho! Ni pienses que ya termin&#233; contigo, &#161;ni siquiera he empezado!".</strong></p>
<p><strong>Denise le sac&#243; la camisa y lo rod&#243; sobre su est&#243;mago, le puso una rodilla en el trasero con <br />todo su peso, luego lo cogi&#243; por las mu&#241;ecas y retorci&#243; sus brazos contra la espalda. &#201;l <br />pataleaba y lloraba como un ni&#241;o pero nada pod&#237;a hacer para impedir que ella hiciera con &#233;l <br />lo que le diera la gana. De inmediato ella procedi&#243; a amarrar los brazos de Ryan, uno contra <br />otro sobre su espalda.&nbsp; </strong></p>
<p><strong>Hab&#237;a sido vencido facilmente por esta espectacular amazona negra y ahora estaba <br />completamente a su merced. Y merced era lo que ella poco ten&#237;a para semejante <br />aprovechado, cobarde abusador y violador de mujeres.</strong></p>
<p><strong>"&#161;De rodillas! &#161;Y mant&#233;n la cabeza baja, siempre mirando al piso!" &#150;reson&#243; la imperiosa <br />voz femenina</strong></p>
<p><strong>&#201;l obedeci&#243; lloroso, humillado. La musculosa y forzuda muchacha le baj&#243; hasta la rodilla <br />los pantalones y calzones al rubio ejecutivo y luego, tras quitarle zapatos y calcetines, lo <br />desnud&#243; completamente. &#201;l no ofrec&#237;a resistencia alguna, estaba totalmente rendido ante <br />ella.</strong></p>
<p><strong>Denise retrocedi&#243; un par de pasos y mir&#243; hacia abajo a Ryan, arrodillado en el piso, <br />desnudo, tembloroso y sollozante, con la frente apoyada en la alfombra.</strong></p>
<p><strong>"Bien, gusano, ahora vas a probar un trago de tu propia medicina y te lo voy a dar en <br />sobredosis, me asegurar&#233; que nunca vuelvas a abusar de una mujer; de hecho, despu&#233;s de <br />esta noche, seremos nosotras las mujeres, quienes vamos a abusar de ti, vas a aprender <br />qui&#233;n es el jefe aqu&#237;, las secretarias ser&#225;n tus jefes &#191;entiendes, imb&#233;cil?</strong></p>
<p><strong>Ryan permanec&#237;a en silencio, as&#237; que Denise repiti&#243; la pregunta d&#225;ndole un puntapi&#233; en las <br />costillas.&nbsp; "&#191;Entiendes, machito est&#250;pido? El jefe ejecutivo asinti&#243; debilmente. Ella lo tom&#243; <br />por los cabellos y le ense&#241;&#243;: "&#161;debes decir 'S&#237;, mi ama', gusano!" </strong></p>
<p><strong>"S&#237;, mi Ama, ser&#225; como tu digas" &#150;acept&#243; temeroso el hombre</strong></p>
<p><strong>La secretaria le puso un pi&#233; bajo su cara humildemente inclinada.</strong></p>
<p><strong>"&#161;B&#233;salo!, &#161;besa mi pi&#233;!"&nbsp; orden&#243; la mujer. El hombre obedeci&#243; enseguida, besando, <br />lamiendo y chupando los dedos de los elegantes y peligrosos pies de Denise. La secretaria <br />lo detuvo abruptamente con una corta patada. La chica tom&#243; el cintur&#243;n de Ryan y azot&#243; la <br />mesa, produciendo un estallido como si fuera un l&#225;tigo. El joven rubio se estremeci&#243;, un <br />escalofr&#237;o de miedo recorri&#243; su espinazo.</strong></p>
<p><strong>"&#191;Sabes lo que sigue a continuaci&#243;n, no es cierto? &#161;Tu trasero va a recibir su merecido!"</strong></p>
<p><strong>"Oh No, por favor, no me castigues".&nbsp; Denise ignor&#243; las imploraciones de Ryan, pues ella <br />sab&#237;a que &#233;l se lo hab&#237;a buscado. El jefe segu&#237;a en cuatro, la frente en el piso y el culo en el <br />aire plenamente expuesto y vulnerable. La secretaria solt&#243; el primer correazo sobre las <br />blancas y blandas nalgas del joven ejecutivo, qui&#233;n lanz&#243; un gritito desgarrador, casi <br />femenino. Denise se relami&#243; los labios y sonri&#243; complacida. No hab&#237;a nadie en la oficina <br />que pudiera oir los chillidos del jefecillo.&nbsp; Iba a ser un gran placer para ella como hembra <br />hacer llorar al machito, verlo aullar e implorar vencido e impotente ante ella. El cintur&#243;n <br />cay&#243; otra vez con violencia sobre las rosadas nalgas de Ryan que empezaban a tornarse <br />cada vez m&#225;s rojas. La secretaria fustig&#243; al jefe en el trasero con su propio cintur&#243;n. El <br />hombre gem&#237;a y lloraba ante los fuertes golpes que le propinaba la mujer. A cada fuetazo &#233;l <br />ped&#237;a perd&#243;n pero ella se mostraba inconmovible e implacablemente continuaba <br />golpe&#225;ndolo en el culo. Denise no recordaba haber gozado tanto d&#225;ndole una tunda a <br />alguien. Las nalgas de Ryan estaban ya al rojo vivo de la golpiza que estaba recibiendo de <br />la imponente chica negra. Ya ni siquiera gritaba, apenas sollozaba al borde del colapso <br />total.</strong></p>
<p><strong>"&#161;P&#225;rate y d&#243;blate sobre el escritorio!"&nbsp; -orden&#243; ella de pronto, deteniendo los azotes. Las <br />piernas del hombre a duras penas pod&#237;an sostenerlo, temblaba cual gelatina y la hermosa <br />negra debi&#243; tomarlo por las axilas y conducirlo hasta el escritorio, empuj&#225;ndolo sobre &#233;l. <br />Ahora el jefe estaba tendido sobre su escritorio del lado contrario a la silla. Doblado por la <br />cintura, los brazos atados en su espalda, con los pies apoyados en el piso y el trasero en el <br />aire, el pecho y el est&#243;mago de Ryan ocupaban la superficie de trabajo y la cabeza le <br />quedaba en el aire, encima de la silla. Denise dio la vuelta lentamente alrededor del <br />escritorio, apart&#243; la silla y se plant&#243; frente a &#233;l. </strong></p>
<p><strong>"&#161;M&#237;rame!" &#150;orden&#243;.&nbsp; "No es esto lo que tanto quer&#237;as ver?"&nbsp; Y para asombro de Ryan la <br />escultural y atl&#233;tica morena se desnud&#243; ante &#233;l sin poder contener una ir&#243;nica sonrisa en sus <br />labios rojos y carnosos. El joven gerente no pod&#237;a creer lo que ve&#237;a. El soberbio cuerpo de <br />la secretaria era como una maravillosa escultura de &#233;bano que irradiaba poder por todos los <br />poros, con duros m&#250;sculos abultados y bien definidos que revelaban a&#241;os de entrenamiento <br />en el gimnasio y espectaculares curvas que realzaban la feminidad de su incre&#237;ble figura. Ni <br />una gota de grasa se insinuaba en ese brillante cuerpo de pantera. </strong></p>
<p><strong>"Esto es lo deseabas, &#191;cierto?&nbsp; Bueno, ahora vas a tenerlo. Oh, s&#237;, &#161;seguro que vas a <br />tenerlo!"&nbsp; -Denise camin&#243; detr&#225;s de Ryan y sac&#243; algo de su malet&#237;n.</strong></p>
<p><strong>"Mira lo que tengo para ti" -a&#241;adi&#243; Denise entre risas.&nbsp; Ryan hab&#237;a cre&#237;do que el asunto no <br />se pod&#237;a poner peor de lo que ya estaba, pero ahora entend&#237;a que se hab&#237;a equivocado. La <br />secretaria le estaba mostrando al jefe un gigantesco dildo con arneses que ella <br />inmediatamente procedi&#243; a ajustarse a su sensual cadera de mujer perfecta.</strong></p>
<p><strong>"A ti te gusta el sexo anal, &#191;verdad?&nbsp; &#161;Ahora vas a saber lo que se siente!"&nbsp; La secretaria se <br />plant&#243; delante del jefe, &#233;l trat&#243; de levantarse pero ella lo tom&#243; por la cabeza con las dos <br />manos y presionando con fuerza venci&#243; la in&#250;til resistencia de sus labios apretados y le <br />introdujo el pene de l&#225;tex en la boca al humillado hombre.</strong></p>
<p><strong>Las l&#225;grimas se escurr&#237;an a torrentes desde los desorbitados ojos de Ryan mientras mamaba <br />la verga artificial de la dominante chica de color.</strong></p>
<p><strong>"&#161;Chupa, cabr&#243;n, m&#225;mamela bien como la putica que eres! Ja, ja, adem&#225;s tu saliva ser&#225; el <br />&#250;nico lubricante que usar&#233; contigo". Y la sonriente secretaria le empujaba todo el <br />gigantesco falo hasta la garganta profunda del lloriqueante jefecillo y luego se lo sacaba <br />casi totalmente, y as&#237; una y otra vez en r&#237;tmicos caderazos. La mujer negra gozaba con la <br />humillaci&#243;n que le infling&#237;a al hombre blanco demostr&#225;ndole que ella era inmensamente <br />superior a &#233;l, mucho m&#225;s fuerte y poderosa de lo que el joven ejecutivo jam&#225;s podr&#237;a llegar <br />a ser.</strong></p>
<p><strong>Minutos despu&#233;s la fornida muchacha extrajo por fin el h&#250;medo dildo de la boca del <br />impotente ejecutivo. Enseguida dio la vuelta al escritorio y se coloc&#243; detr&#225;s de ese gimiente <br />representante del sexo masculino, acariciando sus nalgas blandas todav&#237;a enrojecidas por <br />los azotes que ella le hab&#237;a propinado. La secretaria le dio una potente palmada en el trasero <br />al jefe que reson&#243; como un estallido en la silenciosa y vac&#237;a oficina. Nada pod&#237;a hacer el <br />hombre para evitar la inminente violaci&#243;n de su culo por esa decidida mujer. Ella se chup&#243; <br />el dedo &#237;ndice de la mano derecha y luego abri&#243; las nalgas del joven ejecutivo, pas&#243; <br />suavemente el dedo ensalivado por el indefenso ano masculino y sonri&#243; al ver como el <br />esf&#237;nter palpitaba ansioso. Al otro lado de ese orificio &#150;pens&#243; la chica- est&#225; el recto virgen <br />de un hombre y ella ser&#237;a la primera en penetrar ese territorio y conquistar las entra&#241;as <br />masculinas someti&#233;ndolas al poder femenino. Sinti&#243; un placer intenso, una sensaci&#243;n de <br />poder que la llenaba toda al tener a ese hombre, ese bicho humano, a su absoluta merced. </strong></p>
<p><strong>Con una leve presi&#243;n Denise penetr&#243; el abierto culo de Ryan con su gr&#225;cil dedo femenino y <br />hurg&#243; en su interior invadiendo el recto del macho. Con h&#225;biles movimientos circulares la <br />chica fue dilatando el esf&#237;nter de Ryan, aflojando su ya d&#233;bil resistencia y expandi&#233;ndolo <br />poco a poco, prepar&#225;ndolo para la definitiva penetraci&#243;n.</strong></p>
<p><strong>La atl&#233;tica negra se arrecost&#243; sobre el fofo joven blanco, apretando los senos contra su <br />espalda y brazos atados y le susurr&#243; al o&#237;do con una voz tan sensual que produjo un <br />escalofr&#237;o en el cuerpo masculino: "Si&#233;nteme dentro de ti, Ryan, siente como te penetro, <br />siente como mi cuerpo entra en el tuyo"&nbsp; Y el dedo victorioso de la chica entraba y sal&#237;a del <br />culo del chico.&nbsp; &#161;Luego fueron dos, luego tres dedos!&nbsp;&nbsp; Denise fue anchando la entrada <br />trasera de Ryan y cuando lo tuvo listo extrajo sus delicados dedos del intestino masculino. </strong></p>
<p><strong>Dirigiendo el dildo con su propia mano, la chica coloc&#243; la punta bulbosa del artefacto, tan <br />realista que parec&#237;a un pene verdadero, en el arrugado ojete que se asomaba entre las <br />abiertas nalgas del hombre. Lentamente la poderosa mujer fue empujando sus caderas <br />contra las nalgas del tipo, el pene femenino facilmente venci&#243; la oposici&#243;n del esf&#237;nter anal <br />del joven mancebo y fue penetrando el recto de quien fuera el flamante jefe de esa oficina. <br />Ryan gritaba de dolor y miedo, su cuerpo se cimbraba con cada caderazo de Denise que lo <br />penetraba hasta el fondo mientras lo sujetaba por la cintura. </strong></p>
<p><strong>&#201;l cre&#237;a que saldr&#237;a lastimado seriamente por la implacable mujer negra pero ella sab&#237;a lo <br />que hac&#237;a. Denise quer&#237;a humillar a Ryan, hacerlo sufrir y ense&#241;arle una lecci&#243;n pero sin <br />causarle heridas mayores con consecuencias m&#233;dicas o legales.</strong></p>
<p><strong>Con ritmo cada vez&nbsp; m&#225;s r&#225;pido la hembra victoriosa le daba por el culo al macho vencido, <br />lo bombeaba a su placer. Denise meti&#243; la mano por debajo del cuerpo de Ryan y encontr&#243; <br />su pene aplastado por el peso de ambos contra el escritorio gerencial. Ella not&#243; con <br />satisfacci&#243;n que lejos de estar fl&#225;cido el pene de Ryan iba incrementando su tama&#241;o, <br />alcanzando la erecci&#243;n. El jefe ya no lloriqueaba, ni imploraba a la secretaria que dejara de <br />culearlo, ahora &#233;l ten&#237;a los ojos entrecerrados mientras gru&#241;&#237;a, jadeaba y dejaba escapar <br />involuntarios gemidos de placer a tono con el ritmo que la chica le impon&#237;a a las caderas de <br />ambos.</strong></p>
<p><strong>"Est&#225;s gozando, &#191;no es cierto?. No puedes ocultarlo pues tu pipicito te delata, &#161;reconoce <br />que te encanta ser culeado por una chica negra!"</strong></p>
<p><strong>Denise extrajo el strapon dildo y le orden&#243;:</strong></p>
<p><strong>"&#161;Volt&#233;ate! &#161;&#201;chate bocarriba sobre el escritorio, quiero que me mires a los ojos mientras te <br />doy por el culo! &#161;Quiero que mires a la mujer que te humilla, la mujer que te va a dar las <br />&#243;rdenes de ahora en adelante, la mujer que te ense&#241;&#243; la superioridad femenina!"&nbsp; -Ella le <br />solt&#243; las ataduras de los brazos, sab&#237;a que &#233;l no ser&#237;a capaz de resistirse a ella ni f&#237;sica ni <br />mentalmente, sab&#237;a que &#233;l ya le pertenec&#237;a, que ella era su due&#241;a y lo pose&#237;a completamente <br />dominado. </strong></p>
<p><strong>Con incre&#237;ble fuerza la poderosa negra alz&#243; al hombre sin reflejar mayor esfuerzo y lo sent&#243; <br />sobre el borde del escritorio; la secretaria lo empuj&#243; hacia atr&#225;s y el jefe cay&#243; de espaldas <br />sobre la superficie de la mesa con las piernas levantadas y el trasero en el borde del mueble. <br />La chica lo agarr&#243; por los tobillos, abriendo sus piernas hasta casi espernancarlo, dejando <br />expuesto y vulnerable su ano desvirgado. Nuevamente la mujer penetr&#243; al hombre con gran <br />facilidad y estilo, poseyendo sus entra&#241;as. </strong></p>
<p><strong>Ryan estaba acostado con las piernas en alto y miraba a su due&#241;a con miedo y deseo. La <br />hermosa negra sujet&#243; al joven por la cadera, las piernas del chico se apoyaron sobre los <br />fuertes hombros de ella. La mujer estaba totalmente en control del hombre, domin&#225;ndolo <br />completamente. &#201;l no pod&#237;a escapar al poder de ella, ni quer&#237;a, al contrario, la deseaba m&#225;s <br />que nunca y ansiaba ser pose&#237;do por ella para siempre, inevitablemente llev&#225;ndolo hasta las <br />cumbres del orgasmo.</strong></p>
<p><strong>Y eso fue precisamente lo que Denise hizo. Apoder&#225;ndose del pene erecto del muchacho, <br />mientras lo penetraba una y otra vez. Ella lo llevaba hasta el borde del orgasmo y luego se <br />deten&#237;a. Repiti&#243; esta t&#225;ctica varias veces hasta ver en los ojos del hombre esa mirada de <br />absoluta devoci&#243;n que indicaba su entrega total a ella, esa mirada que dec&#237;a de manera <br />patente que &#233;l era su esclavo. Ese era el orden correcto de las cosas, el hombre esclavo de la <br />mujer, la hembra due&#241;a y dominadora del macho.</strong></p>
<p><strong>"M&#237;rame a los ojos mientras te penetro y te hago eyacular, &#161;m&#237;rame a los ojos esclavo!"</strong></p>
<p><strong>Denise le daba por el culo a Ryan con fren&#233;tica violencia y simultaneamente lo orde&#241;aba <br />hasta que el hombre eyacul&#243; un torrente de esperma que cay&#243; sobre su cara, sus labios y <br />hasta dentro de su boca. Fue tan poderoso que qued&#243; mareado e inm&#243;vil despu&#233;s de los <br />espasmos finales. Denise lo empuj&#243; al piso. &#201;l s&#243;lo yac&#237;a all&#237;, observ&#225;ndola embelsado.</strong></p>
<p><strong>Denise se quit&#243; el strapon dildo y se plant&#243; ante &#233;l, esplendorosamente desnuda, <br />exhibiendo su esbelto cuerpo de pura fibra muscular. La pantera negra lo mir&#243; desde lo <br />alto, triunfante y orgullosa. Sonriendo la hembra morena realiz&#243; una fotog&#233;nica pose de <br />doble biceps. Sus brazos parec&#237;an imponentes cordilleras pues los m&#250;sculos, duros como <br />piedras, se elevaban como monta&#241;as. Los senos parados y redondos como melones parec&#237;an <br />volcanes a punto de estallar con fuerza tel&#250;rica. El vientre plano de abdominales <br />perfectamente recortados era coronado por un precioso ombligo. La peluda y abultada <br />vulva era como una selva en lo alto del monte de Venus. Los muslos y pantorrillas eran tan <br />grandes y musculosos que bien podr&#237;an ser la envidia de cualquier fisicoculturista <br />masculino. </strong></p>
<p><strong>Entonces ella se sent&#243; en el escritorio y doblando hacia arriba una pierna apoy&#243; el pi&#233; en el <br />borde del escritorio.</strong></p>
<p><strong>"&#161;Arrodillate frente a mi!" &#150; le orden&#243;- "&#161;Debes rendirme pleites&#237;a!</strong></p>
<p><strong>As&#237; lo hizo Ryan, se arrodill&#243; ante su diosa de &#233;bano, pero no pod&#237;a apartar la vista del <br />selv&#225;tico p&#250;bis de la chica, ese oscuro objeto del deseo. La cara del jefe estaba a pocos <br />cent&#237;metros de la vulva de la secretaria, sutilmente se acerc&#243; a&#250;n m&#225;s, deseaba hundir su <br />rostro en esa profunda vagina tan cercana y al mismo tiempo inalcanzable. Sin embargo, la <br />mujer no ten&#237;a esa intenci&#243;n y cogiendo la cabeza del hombre con sus fuertes manos la <br />atrajo hacia su pie.</strong></p>
<p><strong>"&#193;brete! &#161;abre la boca! &#150;orden&#243; imperiosa al sorprendido sujeto. Ella le meti&#243; el pie en la <br />boca, se lo empujaba y se lo sacaba, como si estuviera foll&#225;ndoselo con el pie. Y con el otro <br />pie la potente negra estimulaba los genitales de Ryan hasta llevarlo a una nueva erecci&#243;n <br />independiente de la voluntad del hombre.</strong></p>
<p><strong>"&#161;Al suelo otra vez!" &#150;grit&#243; la chica como si fuera un sargento.</strong></p>
<p><strong>Denise tom&#243; el peque&#241;o pene de Ryan entre sus pies y lo masturb&#243;. Ryan estaba totalmente <br />conquistado, su voluntad se somet&#237;a al poder de la bella chica que lo hab&#237;a vencido f&#237;sica y <br />mentalmente. El hombre perdi&#243; una vez m&#225;s el control de s&#237; mismo eyaculando <br />profusamente.</strong></p>
<p><strong>Ryan se vi&#243; obligado a permanecer toda la noche en la oficina, sirviendo a Denise en todo <br />lo que ella quiso, obedeciendo sus &#243;rdenes como un perro mientras ella abusaba de &#233;l en <br />todos los sentidos.</strong></p>
<p><strong>Finalmente la linda y poderosa secretaria se visti&#243; alist&#225;ndose para irse. Se detuvo ante la <br />pat&#233;tica figura encogida a sus pies. Lo mir&#243; desde arriba con una sonrisa desde&#241;osa, <br />humillativa. Golpeado, destru&#237;do, desmoralizado, Ryan hab&#237;a quedado convertido en un <br />despojo humano. Parec&#237;a incre&#237;ble que incluso la m&#225;s t&#237;mida de las chicas pudiese haber <br />sido asustada por este tipo alguna vez. Bueno, ya nunca m&#225;s suceder&#237;a.</strong></p>
<p><strong>"De ahora en adelante, Ryan, tu har&#225;s lo que yo te mande o lo que te ordene cualquiera de <br />las otras secretarias. Ya sabes de lo que soy capaz".</strong></p>
<p><strong>Ryan no necesitaba que se lo recordaran, pero la tremenda patada que le imprimi&#243; la <br />secretaria en sus test&#237;culos a manera de despedida quedar&#237;a sembrada en su memoria y en <br />su esp&#237;ritu.</strong></p>
<p><strong>En los siguientes d&#237;as el jefe fue recibiendo durante las noches el mismo tratamiento por <br />parte de cada una de las secretarias del Departamento. El hombre no ten&#237;a alternativa pues <br />ahora las mujeres ten&#237;an el l&#225;tigo en la mano. El flamante ejecutivo comprendi&#243; que a partir <br />de entonces &#233;l ser&#237;a el juguete sexual de las mujeres. Bueno, en el mundo actual esto ya no<br />es nada extra&#241;o pues cada vez m&#225;s los hombres se ven convertidos en el objeto sexual del <br />g&#233;nero femenino, al fin y al cabo ellas son el sexo fuerte.</strong></p>
<p><strong>The End</strong></p>
<p><br /><strong>Lea las otras historias traducidas por Rol Rever:&nbsp; Un vil cerdo machista&nbsp; La entrenadora<br />Dominado a mi esposo Capitulo 6&nbsp;&nbsp; Del manual de la mujer dominante: castigos para maridos<br />desobedientes<br /></strong></p>
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 <dc:date>2007-07-21T01:02:00-05:00</dc:date>
 <dc:creator>hestev</dc:creator>
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 <title>La Entrenadora Personal</title>
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 <![CDATA[
<p align="justify"><strong>LA ENTRENADORA PERSONAL<br />Por Alejandro B.<br />Traducci&#243;n de Rol Rever<br /><br />Mir&#225;ndome en el espejo me di cuenta que me estaba haciendo viejo.&nbsp; Me hab&#237;a mantenido sin aumentar de peso y luc&#237;a bien cuando estaba vestido pero parado ah&#237;, desnudo, en toda mi gloria, era obvio que estaba perdiendo terreno.&nbsp; Siempre he estado atento a mi estado f&#237;sico y me he preocupado por hacer ejercicio, pero me faltaba disciplina para entrenarme de verdad.&nbsp; Incluso hab&#237;a acumulado en mi s&#243;tano suficiente cantidad y variedad de equipos como para abrir un gimnasio, pero a juzgar por lo que el espejo reflejaba no lo estaba aprovechando.<br /><br />La idea de contratar a un entrenador personal me hab&#237;a estado dando vueltas en la cabeza.&nbsp; Alguien que me forzara a permanecer en un estricto r&#233;gimen de entrenamiento.&nbsp; Esta vez la idea no me sali&#243; por un o&#237;do pues resolv&#237; hacer algo al respecto.<br /><br />Pas&#233; el d&#237;a en el trabajo, entusiasmado por el gran estado f&#237;sico que iba a obtener.&nbsp; Camino a casa me detuve en un gimnasio reci&#233;n inaugurado en la vecindad donde viv&#237;a para ver si ellos me recomendaban un entrenador. El sitio era como un club de baile con sudor. Musculosos hombres y mujeres se ejercitaban al&nbsp; ritmo del sonido que emanaba de los alto parlantes.&nbsp; Menos mal que mi fl&#225;cido cuerpo de 1,75 mts de estatura permanec&#237;a oculto bajo el elegante vestido con que suelo ir a trabajar.<br /><br />Pregunt&#233; a la recepcionista si ellos conoc&#237;an alg&#250;n entrenador personal a domicilio.&nbsp; Ella se&#241;al&#243; sobre mi hombro y dijo algo pero el estridente sonido de la m&#250;sica a alto volumen, me impidi&#243; escuchar.&nbsp; Solo alcanc&#233; a o&#237;r la palabra "ella". "Ella" era una visi&#243;n para nunca olvidar.&nbsp; Estaba pr&#225;cticamente encima de&nbsp; una mujer ligeramente sobrepasada de peso que luchaba con la m&#225;quina de ejercicios.&nbsp; Me daba la espalda, pero la vista de su cabello negro y brillante, cayendo hasta la mitad de la espalda era suficiente para detener la respiraci&#243;n.&nbsp; Pero lo m&#225;ximo era su trasero.&nbsp; Redondo y firme se balanceaba a medida que ella se mov&#237;a, los m&#250;sculos gl&#250;teos se insinuaban a trav&#233;s de sus apretados shorts.&nbsp; Debajo de su trasero perfecto hab&#237;a un par de piernas largas, esculpidas y musculosas.<br /><br />Yo no hab&#237;a pensado en una entrenadora mujer.&nbsp; M&#225;s bien hab&#237;a visionado a un tipo rudo y acuerpado que me avergonzar&#237;a por comparaci&#243;n impuls&#225;ndome a entrenar con ah&#237;nco.&nbsp; Pero una entrenadora era una idea novedosa e intrigante, por decir lo menos.&nbsp; Despu&#233;s de todo si ten&#237;a que esforzarme con sacrificio en un duro entrenamiento &#191;por qu&#233; no hacerlo m&#225;s agradable con algo hermoso a la vista?<br /><br />Mentalmente constru&#237; mi discurso: "Hola, estoy buscando un entrenador personal; necesito alguien que haga visitas a domicilio donde tengo buen equipo". Toqu&#233; su hombro y alcanc&#233; a balbucear algo sobre "buscando un entrenador" cuando ella me cort&#243;: "espera a la entrada, terminar&#233; en 15 minutos".<br /><br />La manera abrupta como me interrumpi&#243; fue una bendici&#243;n, pues me salv&#233; de la embarazosa situaci&#243;n de tartamudear delante de la m&#225;s hermosa mujer que yo hab&#237;a visto en mi vida.&nbsp; La apretada camiseta corta que llevaba puesta apenas tapaba su busto firme y erguido que casi me tropieza cuando ella volte&#243;.&nbsp; Su abdomen desnudo se ve&#237;a hermosamente bronceado y con m&#250;sculos muy bien definidos.&nbsp; Pero lo mejor era su rostro.&nbsp; Dos ojos marrones cuya mirada penetrante me taladraba y casi me volv&#237;a gelatina.<br /><br />Esper&#233; en la entrada pensando si me hab&#237;a metido en algo de lo que tendr&#237;a que arrepentirme despu&#233;s.&nbsp; Decid&#237; jug&#225;rmela y ver que pasaba.&nbsp; Ella lleg&#243; y se detuvo a unos tres metros de m&#237;, examin&#225;ndome f&#237;sicamente, escrut&#225;ndome todo con la mirada.&nbsp; Luego se sent&#243; en el brazo del sof&#225;&nbsp; en el cual yo estaba sentado, mir&#225;ndome desde su altura.<br /><br />Finalmente solt&#233; mi discurso preparado, m&#225;s o menos. Sonriendo se present&#243; como Helen Mu&#241;oz.&nbsp; Explic&#243; que ella tambi&#233;n trabajaba a domicilio pero sobre ciertas bases.&nbsp; La primera sesi&#243;n de entrenamiento era instruccional y motivacional, dijo.&nbsp; Ser&#237;a bastante larga.&nbsp; Ella ten&#237;a tiempo el pr&#243;ximo s&#225;bado. Enseguida acept&#233; la cita.<br /><br />Solo faltaban 3 d&#237;as para el s&#225;bado.&nbsp; Los pas&#233; haciendo dieta y ejercicios para estar en la mejor forma posible para nuestro encuentro.&nbsp; Sin embargo, tras la cena, me encontr&#233; pensando sobre ese firme y exuberante cuerpo y esa hermosa cara.&nbsp; Finalmente me dorm&#237; con su imagen en mi cabeza y mi pene en la mano.<br /><br />Se demor&#243; una eternidad la llegada del s&#225;bado.&nbsp; A la hora acordada ya estaba yo junto a la puerta de entrada vestido en mi nueva sudadera y zapatillas deportivas esperando que sonara el timbre.&nbsp; Cuando lleg&#243; enseguida abr&#237; la puerta, con excitaci&#243;n.&nbsp; Para mi decepci&#243;n&nbsp;Helen estaba vestida con una sudadera holgada y bastante usada.&nbsp; Obviamente, esto era solo un negocio.&nbsp; Bueno, de esperanzas tambi&#233;n se vive.<br /><br />La gui&#233; al s&#243;tano.&nbsp; Pareci&#243; complacida con los equipos de entrenamiento que all&#237; ten&#237;a.&nbsp; Pasamos la mayor parte de una hora y media haciendo variados ejercicios. Me ense&#241;&#243; la secuencia adecuada de ejercicios.&nbsp; Me asombr&#243; como un peque&#241;o cambio de postura puede implicar un cambio notable de trabajo muscular.&nbsp;&nbsp;Helen me hizo un calendario e incluso un horario que yo deb&#237;a seguir estrictamente.&nbsp; <br /><br />Yo estaba impresionado por sus conocimientos y estaba complacido de mi decisi&#243;n de embarcarme en&nbsp; ste programa.&nbsp; Me dijo entonces que hab&#237;amos terminado la parte instruccional de la sesi&#243;n y que ahora iniciar&#237;amos la parte motivacional. Dijo tambi&#233;n que necesitaba conocer como se ve&#237;a realmente mi cuerpo para poder medir mi progreso futuro.&nbsp; Me dijo entonces que me quitara el su&#233;ter, camiseta, pantalones, sudadera, zapatos y medias. Esto me dej&#243; con apenas unos calzoncillos de nylon. "Tienes potencial", dijo.&nbsp; "No mucha grasa; con algo de trabajo empezar&#225;s a mostrar alguna musculatura".<br /><br />Entonces, sin previo aviso, ella se quit&#243; su sudadera, quedando solo con una peque&#241;a&nbsp;tanga que parec&#237;a de l&#225;tex.&nbsp; El sujetador apenas cubr&#237;a sus pezones y las tiras parec&#237;an a punto de romperse por la turgencia de sus senos.&nbsp; La parte de abajo de la tanga a duras penas cubr&#237;a los labios vaginales evidentemente afeitados.&nbsp; Ella flexion&#243; sus poderosos m&#250;sculos e hizo varias poses de fisicoculturista, dici&#233;ndome que eso era a lo que yo deb&#237;a aspirar.<br /><br />"Usualmente me gusta evaluar la fuerza y vigor de mis nuevos estudiantes", explic&#243;.&nbsp; "He encontrado una muy eficiente manera de hacer esto mediante la lucha cuerpo a cuerpo, puesto que combina ambos elementos. Para instar a mis estudiantes a hacer el m&#225;ximo esfuerzo yo generalmente ofrezco una peque&#241;a apuesta. Si ellos ganan yo soy su esclava por una hora, pero si yo gano ellos ser&#225;n los m&#237;os.&nbsp; Interesado?"<br /><br />Me qued&#233; sin palabras, apenas pude asentir con la cabeza.&nbsp; "OK, -sonri&#243; enigm&#225;ticamente Helen- vamos!" Ella me agarr&#243; y yo la agarr&#233; y ambos ca&#237;mos a la alfombra en una masa confusa de brazos y piernas.&nbsp; Yo estaba sorprendido.&nbsp; Ella no era tan fuerte como parec&#237;a.&nbsp; Quiz&#225;s podr&#237;a capturarme en una "llave" de lucha pero estaba seguro que podr&#237;a liberarme con no mucho esfuerzo.&nbsp; Con alguna pr&#225;ctica, de seguro podr&#237;a vencerla.<br /><br />Mi confianza empez&#243; a flaquear como a los diez minutos de combate.&nbsp; Ya estaba respirando pesadamente y me dol&#237;an los brazos y el pecho del inusitado ejercicio. Helen me empuj&#243; lejos de ella, haci&#233;ndome rodar por el tapete.&nbsp;"Pareces agitado, muchacho.&nbsp; Creo que es tiempo de dejar de tontear".&nbsp; Agarr&#225;ndome por el pelo me empuj&#243; hasta sentarme en el piso, entonces rode&#243; mi torso con sus fuertes piernas me hab&#237;a atrapado con unas "tijeras".<br /><br />Helen&nbsp;re&#237;a a medida que me exprim&#237;a con sus muslos poderosos.&nbsp; Me comenzaba a faltar el ox&#237;geno pues ra incapaz de inhalar.&nbsp; Mi cabeza palpitaba y pens&#233; que perder&#237;a el conocimiento.&nbsp; Solo entonces ella me solt&#243;.&nbsp; Tir&#225;ndome sobre mi espalda ella aprision&#243; mis mu&#241;ecas entre sus gemelos y muslos y se coloc&#243; "a caballo" sobre mi cabeza de cara a mis pies.&nbsp; Helen clav&#243; mi cara en su culo. Se sent&#243; en mi cara sin miramientos.<br /><br />Yo yac&#237;a bajo ella tratando desesperado de respirar siquiera una bocanada de aire, chupando el aroma de su&nbsp;tanguita azul.&nbsp; Apenas pod&#237;a medio respirar, yo luchaba como un gusano intentando liberarme.&nbsp;&nbsp;Helen meti&#243; las manos dentro de mis calzoncillos y cogi&#243; mis pelotas. Mientras apretaba la o&#237; decir: "Creo que he ganado la pelea, pero tan solo para estar segura de que est&#233;s de acuerdo, cuando consideres que est&#225;s derrotado puedes hac&#233;rmelo ver metiendo tu lengua en mi ano a trav&#233;s de la tanga".&nbsp; Dio un fuerte apret&#243;n a mis bolas para enfatizar mi situaci&#243;n. Durante unos 25 minutos permaneci&#243; sentada en mi cara, jugando con mi respiraci&#243;n hasta tenerme al borde del desmayo o la muerte. Saqu&#233; mi lengua y en medio de la oscuridad que envolv&#237;a mi cabeza busqu&#233; su orificio. Lo encontr&#233; y empuj&#233; mi lengua tanto profundo como pude.<br /><br />Despu&#233;s de darle a mis huevos un &#250;ltimo apret&#243;n, Helen me solt&#243;.&nbsp; Qued&#233; acostado de espaldas, exhausto, abatido, completamente vencido. Graciosamente ella me dio la vuelta coloc&#225;ndome boca abajo.&nbsp; Entonces abri&#243; su malet&#237;n deportivo y extrajo algo.&nbsp; Sent&#237; que ella me torc&#237;a los brazos a mis espaldas y luego el fr&#237;o acero de unas esposas cerr&#225;ndose alrededor de mis mu&#241;ecas.&nbsp; Me volte&#233; sobre mi espalda nuevamente y sent&#237; que estaba amarrando algo a mis bolas y mi verga, pero no tuve fuerzas para levantar la cabeza y echar una mirada.<br /><br />Helen&nbsp;me jal&#243; y me puso de rodillas.&nbsp; De pi&#233; frente a mi, imponente y sudorosa, yo estaba excitado a pesar de mi condici&#243;n tan embarazosa.&nbsp; Fue entonces cuando me di cuenta lo que le hab&#237;a hecho a mi masculinidad. Cuando mi pene empez&#243; a hincharse una corriente dolorosa surc&#243; mi cuerpo.&nbsp; Vi que mi miembro estaba atrapado por un aparato que constre&#241;&#237;a mis test&#237;culos y pene.&nbsp; El dispositivo estaba cerrado con un seguro en la base del &#243;rgano alrededor del escroto.&nbsp; Helen sonri&#243; c&#237;nicamente.&nbsp; "Solo un peque&#241;o s&#237;mbolo de tu esclavitud, debilucho".<br /><br />Helen&nbsp;se quit&#243; la tanga, observando mi mueca de dolor cuando el metal de mi restrictor de pene mord&#237;a la carne sensitiva.&nbsp; Para incrementar la tortura ella restregaba su cuerpo caliente y h&#250;medo contra el m&#237;o, agarrando mi cabeza con sus manos, friccionando su vulva en mi rostro, rozando la punta de mi nariz con su cl&#237;toris erecto.&nbsp; <br /><br />Solt&#225;ndome, ella retrocedi&#243; para admirar a su cautivo, su presa indefensa.&nbsp; "Torturar es divertido pero no hay como culear, cierto esclavo?"&nbsp; Yo estaba de rodillas ante ella mas interesado en perder mi erecci&#243;n que en responder su pregunta, pues el dolor era inaguantable.&nbsp; De todos modos ella no estaba muy interesada en una respuesta.<br /><br />Entonces fue a su malet&#237;n y sac&#243; un gigantesco consolador de 25 cent&#237;metros y un cintur&#243;n (strapon dildo).&nbsp; Helen coloc&#243; el dildo en su arn&#233;s, el cual manten&#237;a su pene de&nbsp;silicona perfectamente erecto. Cuando se par&#243; ante mi su falo se balanceaba delante de mis ojos.&nbsp; "Abre la boca y chupa, esclavo, ensaliva mi verga que ese ser&#225;&nbsp;el &#250;nico lubricante que voy a usar en tu culo".&nbsp; Tomando mi cabeza por las orejas, Helen me penetr&#243; por la boca una y otra vez hasta que su pene chorreaba mi saliva.&nbsp; Cuando me lo sac&#243; me estremec&#237; con solo pensar en lo que vendr&#237;a a continuaci&#243;n.<br /><br />Helen&nbsp;me jal&#243; bruscamente y me coloc&#243; boca abajo y espernancado en la banca de ejercicios con pesas.&nbsp; Se coloc&#243; detr&#225;s de mi y sent&#237; la punta bulbosa de su verga gigante rozando mi esf&#237;nter indefenso.&nbsp; De repente, con una presi&#243;n firme que revelaba mucha pr&#225;ctica ella me penetr&#243; profundamente.&nbsp; Sent&#237; como si me fuera a partir en dos.&nbsp; Demasiado d&#233;bil para gritar, yo jadeaba y gem&#237;a calladamente a medida que&nbsp;Helen me culeaba, introduci&#233;ndome su duro pene en mi ano ardiente y palpitante.&nbsp; Sus caderazos variaban, a veces lento y suave y otras veces tan violentos que mi cuerpo entero era lanzado hacia delante por su potente fuerza.<br /><br />"Con esos gemidos y lloriqueos pareces m&#225;s un cachorro que un hombre.&nbsp; Pero eso est&#225; bien, al fin y al cabo los cachorros son buenos con la lengua; "&#191;eres bueno con la tuya, mi perrito esclavo?".&nbsp; Helen se quit&#243; el dildo dej&#225;ndolo enterrado en mi culo. Volvi&#243; a su malet&#237;n y extrajo una fusta de montar.&nbsp; Me levant&#243; de la banca y me puso de rodillas junto al extremo.&nbsp;Helen tom&#243; posici&#243;n en el borde de la banca, abri&#243; las piernas y zamp&#243; mi cabeza en su vulva h&#250;meda.&nbsp; La orden de chupar fue enfatizada por el primer fuetazo. </strong></p>
<p align="justify"><br /><strong>Mi trasero ya de por s&#237; adolorido por el falo insertado hasta el fondo se convulsion&#243; ante este nuevo ataque.&nbsp; Pero mi atenci&#243;n estaba centrada en la suave y palpitante vulva ante mis ojos.&nbsp; Lam&#237; y chup&#233; como si mi vida dependiera de ello, quiz&#225;s as&#237; era realmente.&nbsp; Mi actuaci&#243;n era guiada firmemente por la lluvia de golpes que&nbsp;Helen me propinaba con su l&#225;tigo.&nbsp; Perd&#237; toda conciencia del paso del tiempo a medida que el dolor y el placer entremezclados y el aroma y sabor de&nbsp;Helen inundaban mis sentidos.<br /><br />Helen&nbsp;estall&#243; en un orgasmo y me lanz&#243; hacia atr&#225;s, al piso.&nbsp; Vi en su mano derecha las llaves de mi restrictor de pene.&nbsp; Helen sonri&#243; y me dijo: "Ahora tienes una decisi&#243;n que tomar.&nbsp; Puedo removerte el aparato e irme pero nunca me volver&#225;s a ver.&nbsp; Seguir&#225;s siendo el mismo mediocre gusano que siempre has sido, inmerso en fantas&#237;as masturbatorias insatisfactorias. O puedes pedirme que te deje el arn&#233;s puesto cual cintur&#243;n de castidad.&nbsp; Te convertir&#225;s en mi esclavo, mi propiedad, sin la interferencia de tu peque&#241;o e<br />in&#250;til &#243;rgano masculino tendr&#225; s el tiempo y la energ&#237;a completa para cumplir el extenso programa de entrenamiento que te pondr&#233;.&nbsp; Tu meta e inspiraci&#243;n ser&#225; complacerme plenamente.&nbsp; Tu decides."<br /><br />Gateando y arrastr&#225;ndome como un gusano, me estir&#233; hasta los pies de&nbsp;Helen y puse mis labios sobre sus dedos en gesto de sumisi&#243;n total.&nbsp; "Bien", dijo, "Te llamar&#233; ma&#241;ana con la fecha y hora de la pr&#243;xima sesi&#243;n.&nbsp; Espero que cumplas todas las instrucciones que te he dado.&nbsp; A medida que tus condiciones f&#237;sicas mejoren y te vuelvas m&#225;s atractivo te usar&#233; como recompensa para mis chicas m&#225;s aventajadas, tambi&#233;n clientes de mis servicios de entrenadora.<br /><br />Helen me quit&#243; las esposas, empac&#243; sus juguetes en su malet&#237;n, se visti&#243; y se fue.&nbsp; Poco a poco recuper&#233; mis fuerzas, sub&#237; las escaleras hasta la cocina.&nbsp; En la mesa encontr&#233; una factura de Helen.&nbsp; Cuatro horas de entrenamiento, cuatrocientos mil pesos colombianos.<br /><br />Tomado de thevalkyrie.com</strong></p>
<p align="justify"><strong>Traducci&#243;n de Henry Stevens (Rol Rever)<br /><br />groups.yahoo.com/group/ellasmandanypenetran<br /><br /><br /><br /></strong></p>
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 <dc:date>2007-07-20T20:42:00-05:00</dc:date>
 <dc:creator>hestev</dc:creator>
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